Otto Ballester | Cuando juventud y talento van de la mano

Parece que las nuevas generaciones están perdidas en cuanto a tema musical se refiere. Bailes ridículos con música estúpida y repetitiva, autotune a tutiplén y pintas de mamarracho...
Yo, con mis veintitantos me he escapado por los pelos de esta moda ya convertida en estilo de vida, pero a los que han venido detrás les ha pillado de lleno. Por suerte en la escena musical más alternativa siguen habiendo joyas que nos hacen pensar que aún hay esperanza... y Otto es un gran ejemplo de ello.


Apenas cumplida la mayoría de edad puede presumir de haber publicado su segundo LP que se agotó al poco de su lanzamiento. Y es que el buen gusto y talento de este joven de Orihuela ha tenido una buenísima respuesta del público, y tras varios conciertos presentando su nuevo trabajo está dando mucho de que hablar.

Para poneros en antecedentes decir que hace un par de veranos pudimos verlo en Rockola (La Azohia) con su primer sencillo "Red Line" y con el que ya llamó la atención del público; y es que empezar a hacer tu propia música con tan solo 15 años es digno de admirar.
En ese primer disco se veían influencias que vienen del American Sound y del Britpop, ahora con un sonido más melódico este joven músico nos presenta su nuevo álbum "Whatever" donde combina guitarra eléctrica y acústica con 8 temas propios (6 de ellos en inglés) que he tenido el placer de escuchar y que estoy deseando ver en concierto.

Satarra Festival 2017 | La bola de demolición que arrasó Murcia


El pasado sábado 11/11 (con todo lo apocalíptica que suena la fecha) se celebró la primera edición de Satarra Festival en Murcia... Algo que surgió de una ida de olla y que acabó con una fuga de neuronas. Porque el Satarra (chatarra) hizo honor a su nombre y nos dejó a todos para el desguace. Una bola de demolición de Garaje, Punk y Rock'n'Roll nos hizo disfrutar desde por la mañana del sábado hasta el amanecer del domingo.

GRUPOS
Powersolo
Los Chicos
La moto de Fernan
Los Glurps
Galleta Piluda
Les Ton Ton Macoutes
Come Animal

Parecía una locura y algo muy lejano cuando los encargados de hacer esto posible decidieron que Murcia necesitaba un festival y es que a quienes nos gusta esta música, nos recorremos gran parte de la geografía española (concretamente la zona de levante) para disfrutar de festivales con el rock más undeground. Wáchina, Fuzzville, Surforama, Funtastic... son algunos de los puntos de reunión a los que he tenido el placer de asistir en esta escena alternativa donde todo cristo se conoce y donde se puede disfrutar de buena música, mucho ambiente y gente estupenda, ¡y este finde eso fue lo que vivimos en Murcia!

PINCHAS
Turista Ban Bang
Pharaón del Twist
Domingo No Surf
Danielo77
Maldita y Nereida
Odioalosglurps

Ante todo destacar que el Satarra es un festival organizado por amigos, sin colaboraciones empresariales y que poco a poco, a través de colegas, conocidos, músicos... y mucho boca a boca, ha conseguido hacerse un hueco en la memoria de todos los que asistimos.


Los grupos estuvieron increíbles, conciertos cañeros desde la fiesta de por la mañana con Dead Elvis y alguna colaboración especial como la de Johnny Casino, hicieron que junto a los pinchadiscos y el ambientazo todos hayamos llegado a casa con el recuerdo de una gran, gran fiesta.


Con un cartelazo de lujo, muchas horas de fiesta y muchas caras conocidas, el día y la noche fueron poniendo a todo el mundo patas arriba en un desmelene de dimensiones épicas. Moretones varios, ropa para tirar, la pantalla del móvil rota y sacarte del bolsillo la lista de canciones de La Moto de Fernan sin saber por qué (del único grupo que no hay fotos... imaginaos el motivo), son pocos daños colaterales para semejante despiporre. 🙈


Poco más puedo decir, solo queda agradecer a Ángel, David y Luis (los tres pirados que hicieron esto posible) habernos traído el primer Satarra. Todo el mundo pide ya el segundo... la habéis liado y lo sabéis. 👌 Por mi parte decir que me he divertido mucho echando una mano con las redes sociales. Ha sido un honor haber formado parte de esta locura. ¿Nos veremos en el Satarra 2018?

Adiós al Trémolo | Y es que no... no solo ha cerrado un bar


Las despedidas nunca son fáciles. Da igual que sea de un amigo, un familiar, la última croqueta de tu abuela o como en este caso, un bar... pero es que este sábado no solo cerró un bar.

El Trémolo era un referente en Murcia. Único, sin duda, e irrepetible... y ha chapado. Adiós, hasta aquí ha llegado. Después de cinco años poniendo a bailar al personal con sus pinchadas vinílicas, embriagándonos en un ambiente cargado de buen rollo y llenando el local finde tras finde de gente estupenda, ha chapado la persiana de su fachada negra en la Calle Trinidad.
Yo llegué a la barra de este (ya mítico) bar no hace mucho, el día de su cuarto aniversario, y la verdad, ¡me encantó! Creo que no ha habido noche de las que he ido en la que no haya salido de allí como Las Grecas... uff. Y es que de acompañar al Pharaon del Twist a sus pinchadas acabé por ser una enamorada más de este lugar, y ahora ya una de tantos que se sienten un pelín perdidos en la noche murciana. Porque nunca nos han pesado los kilómetros de Cartagena a Murcia para una noche de fiesta en el Trémolo. Y ahora... bueno, al menos lo he conocido, y a los que vienen detrás les contaremos las historietas de abuelo cebolleta de quienes vivimos aquí noches de bailes, cerveza y buena música.

Y como el César, el Trémolo vino, vio y venció. Porque se va ahí, con su pista llena de gente de muchas generaciones diferentes y todos con una lagrimilla. Poco más puedo decir, solo que se de primera mano que para quienes de una u otra manera formaron parte de esto desde el principio les queda una sensación de quedarse un poco huérfanos, tristes... pero al mismo tiempo contentos de haber estado ahí.

Y bueno, un lugar así no podía tener un final más épico que el que tuvo. Después de dos fines de semana de despedidas, acabó con Alberto reventando la bola de espejos cual piñata, discos de vinilo volando por el local, gente arrancando las letras de la pared, los cuadros... pero sobre todo, siempre quedará el recuerdo de salir del local esa última noche mientras despuntaba la mañana emocionada y triste... pero bueno, esto es así, etapas que se cierran.

Me voy a quedar con la conversación con mi chico (si, si, el Pharaon del Twist antes mencionado) de vuelta a casa sin apenas dormir y con los bodies molidos.
— Uff lo de anoche...
— Lo de anoche no fue normal.
— Ya, era especial, cerraba el bar.
— No, lo de anoche no fue normal ni para un final. Y es que no, ayer no solo cerró un bar...