Todo arte es una forma de literatura | Pessoa en el Reina Sofía


A través de la prolífica producción textual de sus más de cien heterónimos, Pessoa creó una vanguardia propia y se convirtió en intérprete de excepción de la crisis del sujeto moderno y de sus certezas, trasladando a su obra una otredad múltiple que achacó a su desorientación existencial.

Paulismo, Interseccionismo o Sensacionismo son algunos de los términos acuñados por el poeta en sus numerosos textos y que vertebran la especificidad de la modernidad portuguesa. Esta exposición recurre a esos ismos para articular un relato visual de esta escena lusa, reuniendo para ello una selección de obras de José de Almada Negreiros, Amadeo de Souza-Cardoso, Eduardo Viana, Sarah Afonso o Júlio, entre otros, relacionadas con las principales corrientes estéticas portuguesas desde comienzos del siglo XX hasta 1935.
La muestra dedica también una especial atención a las revistas publicadas durante este periodo, como A Águia, Orpheu, K4 O Quadrado Azul, Portugal Futurista o presença, en las que aparecieron algunos de los textos de Pessoa y que actuaron como caja de resonancia de estas ideas de vanguardia, ejerciendo una gran influencia estética e ideológica en la intelectualidad portuguesa de la primera mitad del siglo XX.

Fernando Pessoa, poeta y héroe literario para los portugueses. Conocí su obra y su vida gracias al viaje que hice el pasado año a Portugal... y quedé fascinada por su poesía, su manera clara, reivindicativa y cercana de transmitir sus pensamientos.


Adorado por un país entero, es querido y casi venerado por sus gentes. Me emocionó ver la estima con la que conservan su memoria (en comparación a la vergüenza que supone ver como tratan aquí a nuestros genios) su vida y su obra se palpa en cada rincón de Lisboa.

Pude visitar donde creció, donde vivió e incluso visité su mausoleo. Compré una maravillosa edición limitada del centenario de su nacimiento en la librería más antigua del mundo, a escasos metros de su casa y ahora traen a España una exposición maravillosa de este gran escritor.

En el museo Reina Sofía de Madrid hay una exposición que estará hasta el mes de mayo y que recoge muchas piezas e información interesantísimas de este gran poeta. Si tenéis la oportunidad de ir no os la perdáis...

Futuro Terror | Sí que hay futuro pero es aterrador


Y con la excusa de que hoy voy a un concierto del microsonidos de Murcia, aprovecho para hablaros un poco sobre otro de estos saraos, uno al que fui el mes pasado (sí, lo se... escribo un mes después) y no es otro que el concierto de Futuro Terror en la Yesería.

Para poneros un poco en antecedentes, el microsonidos de Murcia son tres meses de conciertos en la ciudad. Muchos géneros musicales y accesible para todos los bolsillos, con precios varios y emplazamientos diferentes. Como decía, el 12 de enero tocaron Futuro Terror en la Yesería. Un lugar creo que poco acertado para un grupo con tanto tirón como este. Con sus letras reivindicativas y su post-punk, este grupo alicantino presentaba este año el que es ya su tercer LP.
No era la primera vez que los veía, pues los conocí hace un par de años en Rockola, donde pillé uno de sus singles. Después en el concierto del Funtastik y ahora en una pequeña sala.



Dada mi gran empanada mental no había escrito nada sobre este concierto, o en este caso sobre el grupo, así que aquí dejo este breve información para que les echéis un ojo y si tenéis la oportunidad de ir a verlos hacedlo... no decepcionan.

El jardín de Dachau


Ellen Marie Wiseman
Bóveda | Amazon | Narrativa
«Debes florecer donde has sido plantada», le aconseja su abuela a Christine Bölz, una sirvienta de diecisiete años. Pero ella quiere conocer ese mundo que hay más allá de su pueblo, apenas vislumbrado gracias a la música, los libros... y a Isaac Bauerman, el hijo de la acaudalada familia judía para la que trabaja.

El futuro que ambos sueñan compartir tropezará con obstáculos más insalvables que su origen social. Bajo el régimen de Hitler, en Alemania se aprueban nuevas leyes que prohíben a Christine volver a su trabajo y tener cualquier relación con Isaac. Pero ella se enfrentará a la ira de la Gestapo y los horrores de Dachau en su afán por estar con el hombre a quien ama, por sobrevivir al horror y, finalmente, preservar la verdad.

Una novela inolvidable sobre el valor y la decisión, sobre las atrocidades y el sufrimiento de la guerra y el empeño en no renunciar a la esperanza.

Tengo este libro desde hace mucho tiempo. Lo encontré mediante un intercambio de libros de segunda mano y quise tenerlo por muchas razones. La primera es que adoro la temática de la segunda guerra mundial, las historias humanas detrás de la barbarie. Otro de los motivos que me hizo fijarme en él fue sin duda la portada... ¡me parece espectacular!
Bueno, el caso es que este libro lo empecé cuando lo adquirí y a las pocas páginas acabé abandonándolo. Supongo que no era el momento para leerlo. No se vosotros pero a mi a veces me pasa esto. En este caso me alegro de haberlo dejado reposar un par de años y haber decidido leerlo porque ha sido una de las mejores lecturas en mucho tiempo.

Este libro nos cuenta la historia de Christine, su familia e Isaac. Otro punto a tener en cuenta, al menos porque para mi ha sido la primera vez que leo una historia desde esta perspectiva, es que Christine y su familia son ciudadanos alemanes, y aquí vemos que llegado el momento en que el horror de la guerra está en todo su apogeo no solo los judíos alemanes padecieron, los ciudadanos de la patria (sobre todo los que osaron apoyar a un judío) sufrieron también en sus carnes el horror.

Las acciones brutales sólo se convierten en crímenes de guerra cuando las cometen los perdedores.

Nada más empezar se nota que este libro está muy bien documentado, es esa clase de historia completa que podríamos ver en la gran pantalla en una super producción de Hollywood. Pero es cuando acabas la novela cuando entiendes el por qué.

La autora nos cuenta que si bien no es la historia de su familia la que narra, si que lo son todos los sucesos, pues su familia vivió todos esos horrores de primera mano, así que todos los bombardeos, el hambre y los detalles son reales, contados por alguien que ha recibido esas historias por herencia.

En definitiva he disfrutado mucho del libro y como decía antes me alegro haberle dado una oportunidad. El jardín de Dachau no es una lectura común, y aunque es una novela de ficción es cruel, dura y muy emotiva... pero pese a todo ello, también transmite un mensaje de lucha, resistencia y esperanza.