Divagaciones

La crisis de un lector: ¿Por qué todo me parece malo, tedioso y aburrido?

junio 30, 2014

Tengo un problema amigos lectores. Un problema muy grande para todo amante de la lectura:
Me decido por un libro, lo empiezo, me aburre, no me engancha, me cabrea, lo cierro... Y hasta aquí hemos llegado. Ahora otro, y vuelta a empezar.

Todos los que amamos la lectura y la consumimos de manera compulsiva hemos pensado siempre que el poder de los libros es infinito. Nos hace mas cultos, mejor hablados, nos hace vivir mil vidas, creer en otros mundos, visitar infinitos lugares... Nos hace soñar. Pero ¿Y los contras? Con esto no me refiero a que tenga algo negativo leer, sino al hecho de que deje de gustarnos algo que leemos. Por lo general aunque leamos un amplio abanico de géneros y temas, siempre tenemos alguno predilecto. En mi caso la literatura romántica. Dentro de esta, la paranormal, y si es algo subidita de tono mejor.
El problema es que al parecer mi gusto está cambiando y libros que en otro momento me hubiesen apasionado ahora tienen otro poder sobre mi. Me aburren, me exasperan, me decepcionan... Casi todo lo paranormal me parece repetitivo y el sexo o el erotismo, irreal y sin fundamento. Todo esto me hace plantearme desde hace algún tiempo. ¿Son los libros que no tienen base ni argumento sólido. O soy yo que busco algo difernte? Esto daría para un debate infinito pero creo que todo influye, en mi caso y bajo mi opinión tengo varios puntos clave:

El primero: La lectura pendiente
    Este creo que es mi cruz y mi castigo. Son muchos años comprando, cambiando y adquiriendo libros de manera compulsiva. Todo lo que veía me gustaba y por tanto todo lo quería. En su mayoría todo relacionado con el mismo género y tipo, Romántica paranormal adulta. Cuando me dio esta fiebre, comprando no derivaba mucho en gustos dentro de la romántica y ahora que he descubierto otros subgéneros, tengo el castigo de tener cientos de libros de algo que al parecer ya no me gusta, o al menos no tanto.
    Cuando digo cientos no me quedo corta. A día de hoy son alrededor de unos 345 libros pendientes de leer. Libros autoconclusivos, bilogías, trilogías y saga, sagas, sagas. Muchas sagas. De esas infinitas que parecen no acabar nunca, de esas que pese a tener ya 20 o 30 libros, sabes y te dicen que habrá más, y mas y mas... ¿Y que hago yo? Comprarlos todos. ¿Los he leído? No. ¿Soy idiota? Desde luego que si. Porque una cosa es comprar una trilogía o una serie de cuatro o cinco y que al empezarlo no me guste. Bueno, puede pasar (ya me ha pasado) pero es que tengo series de las cuales tengo los cinco primeros, después el décimo y el undécimo y de ahí paso a los dos últimos publicados que son el 19 y el 20. Cosas sin lógica ninguna pero que he estado haciendo hasta ahora. Todo esto me ha llevado irremediablemente al siguiente punto.

    El segundo: Leer por obligación
      Todos los que tenemos lectura pendiente coincidimos en un punto y es que por muchas ganas que le tengas a un libro y por mucho que lo estás disfrutando, miras la estantería y ves otros que te llaman y te dicen léeme de una vez. Elígeme a mi la próxima vez. Para mi esto es confuso y extremista. ¿Por qué? Por lo que llevo comentando hasta ahora. El cambio de gustos en cuanto a lecturas, la masificación de buenas y malas historias acumuladas en casa esperando ser elegidas y la idea preconcebida de que consciente o inconscientemente algunas de esas historias evito no conocerlas para no decepcionarme. O sea, que van poco a poco largándose al final de la lista. Que la tengo, y es larga. Muy, muy, muy larga. Esto me llevó a plantearme una cosa que me ha salido peor que mejor.
      Siempre que acabo un libro me paro y pienso. ¿Leo el que de verdad me apetece leer, o leo el que lleva cuatro años en las estantería muriéndose de aburrimiento? (aunque sepa que no me va a gustar) ¿empiezo una de tantas sagas que ya tengo completas? (pero es que van a salir novedades que me apetece leer y la saga es larga). Bueno. ¿Que he hecho? Hacer que otros decidan por mi. Aquí llega el intercambio y la compraventa de segunda mano.
      Hay personas que buscan uno o muchos de los que yo tengo pero que no he leído y les interesa comprarlos. ¿Que hago en estos casos? Ofrecerlos, eso sí, con la condición de que esperen a que los lea. Así ya tengo lectura decidida, voy a acortar mi extensa lista y de un plumazo dejaré de verlos relegados al último puesto y al mismo tiempo conoceré por fin esa historia... ¿Que pasa entonces?. Lo que era de suponer, que si no me gustaba antes, no me va a gustar ahora. Después de estos problemas con lo "malo conocido" llega "lo bueno por conocer".

      El tercero: La basura comercial y los Pseudo-escritores
        Lo siento pero no encuentro otra manera de definir a quienes están hundiendo la literatura. Ahora, después de asumir la culpa propia de mi desgana, toca recriminar su parte a terceros. Porque es así, independientemente que una quiera o elija un género afín, ellos tienen gran parte de culpa de que tantos otros como yo misma acabemos aborreciendo algo que amábamos.
        Antes era distinto, llegaban las novedades editoriales de romántica y teníamos cuatro, cinco... o diez libros nuevos. Me vale, perfecto, los quería todos (como siempre). El problema es que he seguido queriéndolos todos mes a mes pero cada vez son más, y mas, y mas. De diez o doce pasamos a veinte, treinta. Hay meses con setenta, ochenta y me agobio, me da ansiedad porque no son buenos y lo se, porque es mas de lo mismo, porque escúchenme señores editores, aburren, cansan, se repiten... y mucho. Porque al menos yo me he cansado de que me pastoreen como a un borrego, de que no se escuche al lector y solo se impongan modas basura.
        Pero bueno, que no, que no toda la culpa la tiene el editor. El autor es el que está perdiendo el criterio, porque los hay grandes y buenos y con mucho, mucho nombre, pero no les vale con eso. No quieren deslumbrar y ser admirados por una gran obra, quieren hacer muchas, masificar y agobiar haciendo que veamos su nombre hasta en la sopa, publicando una novedad al mes, sin base, sin fundamento, pero con una campaña de publicidad de cojones.
        Luego están los que se niegan a matar la gallina de los huevos de oro y hacer ya de una vez cocido con ella. Porque deja dinero, porque no han creado una historia, han creado una droga, una que engancha al principio porque es buena y mola y te lo pasas bien... Ppero después ya no, ya no mola, ya no es la misma droga, está adulterada, te deja malas sensaciones e incluso no gusta. Interiormente lo sabes, lees el libro 15 o 20 de la saga y dices: ¡ No, esta no es la misma mierda con la que yo me ponía colega! pero la compras, da igual, gusta, te gustaba y lo va a seguir haciendo (o eso crees) pero es que es difícil abandonarla porque son muchos años con ese autor/autora, con esos personajes, con esa historia que es ya un sinsentido pero tu la compras, te decepcionas y el autor se forra y se descojona de la risa porque sabe que tiene basura para dar y regalar, reavivando rescoldos de lo que antaño fue algo bueno.
        Luego está ese monstruo aplastante de la auto-publicación. Cuanto daño está haciendo y que idiota soy a veces. Siempre digo que me gusta dar oportunidad a los autores que empiezan pero es que yo les doy la oportunidad adquiriendo sus libros y ellos prácticamente me sacan los ojos con un pica-hielos... o peor, me quedo con ganas de sacármelos yo. Porque hay historias que no son historias, libros que no son libros y desde luego autores que están muy, muy lejos de serlo, porque no les importa nada, no cuidan la ortografía, ni el estilo, ni los tiempos verbales, ni los saltos de línea, ni la portada, ni el argumento... ¡Vamos, que parecen que no han leído un libro en su vida! Pero se hacen llamar escritores y me entristece.
        No os imagináis lo orgullosa que me siento cuando mis clientes, mis autores, vienen con libros que va a auto-editar y son maravillosos. Yo les hago la parte visual. Portada, maquetación, publicidad... pero es que están bien escritos y llevan una corrección de diez. Pero claro, los hay que no, que no hay por donde cogerlos.

        Y por fin termino, no sin antes aclarar este último punto:
        Pese a que se publica hoy en día mucha basura hay autores por los que hay que quitarse el sombrero. Autores nuevos que deslumbran porque son muy buenos y autores que llevan un tiempo en lo mas alto y que dejan claro que lo estarán por mucho tiempo. El problema es que la mayoría de veces se pierden entre tanto relleno hediondo y masificado. Una pena.
        En cuanto a los autores que llevan tiempo arriba y que son geniales. Espero que lo sigan siendo pero por su talento, no por su nombre. Que no caigan en la comercialización y en el afán de hacer dinero. Que sí, que esto es un negocio, pero un artista es un artista y no me imagino yo a picasso pintando sus cuadros y pensando en cuanto dinero podría hacer con ellos.
        Respecto a la auto-publicación. Solo puedo decir que es una pena muy grande, es una pena que gente sin criterio ni valores se imponga y masifique una red ya de por si masificada y dejan a la sombra y bien escondidos a verdaderos artistas. Porque los hay, muchos. Escritores con una pluma fantástica que no llegamos a conocer porque no escriben el género de moda repetitivo que las editoriales buscan y los rechazan, escritores que pese a tener una maravilla escrita no se lanzan a la aventura hasta que su obra no está cuidada, pulida y bonita, ecritores que no agobian diciendo soy autor, soy autor, soy autor... Aunque sí que lo son.

        Así que esta es mi gran crisis como lectora. Porque echo de menos descubrir una gran historia. Algo nuevo que me sorprenda. Ya no lo voy a tener porque del libro "equis" he visto con anterioridad mil críticas (casualidad o no, todas maravillosas)
        Por mi mala cabeza y por la mala cabeza de los que dirigen los grandes grupos editores ya no voy a las librerías. Ya no tengo ese gran placer que me embargaba cundo al acabar un libro pasaba horas en una librería buscando cual será el siguiente.
        Porque he decidido que ya no soy un borrego ni una hermana de la caridad, porque ya no doy oportunidades, ni a reinas ni a plebeyas.
        Compro, está claro, pero lo justo y a los justos. A los que se que son una apuesta segura. Por lo demás tiraré de acumulados (tengo lectura para años) Espero que al desahogarme con vosotros deje de embargarme esta pesadumbre que me corroe desde hace un tiempo. Esa sensación de que todo es malo y me aburre. Esa sensación que ha llegado al límite de hacerme pensar que ya no quiero leer. Que ya no me gusta leer...

        5 comentarios:

        1. Fantástica entrada. A mí me pasa algo similar. Cada vez los libros me sorprenden menos; me canso de ver a los autores que se dan autobombo día sí y día también; me exaspera leer libros llenos de faltas de ortografía, que las editoriales se enorgullezcan de ellos y que todos los comentarios digan que están muy bien escritos.

          En cuanto a los autopublicados, estoy algo en desacuerdo contigo, quizá porque yo leo en electrónico y ya no compro libros. Hoy día creo que las editoriales ofrecen muy poco a los escritores; algunas no ofrecen ni la corrección, por lo que me encanta ver novelas autopublicadas, bien escritas, bien corregidas, y con grandes autores detrás que se han lanzado ellos solos a la aventura de publicar. Me encanta descubrir a nuevos autores en Internet, aunque para descubrir uno bueno tienes que leer cincuenta malos.

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        2. Gracias Syra :)
          La verdad es que como bien dices es exasperante ver la falta de respeto que tanto las editoriales como otros lectores tienen hacía una. Porque nos mienten descaradamente.

          En cuanto al segundo punto es exactamente a eso a lo que me refiero. Se que hay muy buenos autores que autopublican, lo que no entiendo es por qué debo de aguantar cincuenta malos para llegar a uno bueno. Creo que todos esos que hacen trabajos mediocres no tienen ni criterio ni amor propio. Y no me vale que digan que su libro vale por ejemplo 0,80 porque gustosa pagaría mas siempre y cuando sea un trabajo competente. Si no es así hasta regalado me parece caro porque he gastado mi tiempo.

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        3. Te entiendo perfectamente. Vivimos tiempos tormentosos en literatura. Como lector, te ahogas en un mar de ofertas y, como autor, no sé, está el continuo desánimo de cómo abrirte camino entre tanto, de todo, continuamente. Y es verdad que ser autopublicado no es sinónimo de ser mal autor, pero también es verdad que donde no hay criba de calidad vas a encontrarte montones de basura, con unos cuantos diamantes dispersos, que raramente se han llegado a tallar del todo, porque no tienen ese trabajo editorial añadido, tan importante.

          En romántica, yo me autopubliqué (Amazon), con "Trazos secretos" y, precisamente por eso, me he arrepentido mucho. Para el que no te conoce no eres más que un nombre entre los 300 libros amontonados a la espera de que apetezca leer, y si los 50 anteriores han sido bodrios escritos en dos semanas por alguien que no ha dedicado el tiempo y el esfuerzo en aprender una técnica (si pretendes vender, escribir debe ser un oficio, nunca un pasatiempo), lo tienes claro.

          De hecho, lo más probable es que nunca te lean, porque ahí está la editorial de turno, con más poder publicitario que cien autopublicados juntos, para ocupar una posición por delante al vender el tomo 25 de una saga tan infumable como interminable.

          Así, en poco tiempo serás de los 400 a la espera y, algún día, de los 10000 que nunca leíste. Lamentable.

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        4. Hola preciosa!
          Me parece increíble lo correcto de tu observación. Es verdad que hay gran masificación de novedades y que las editoriales ya no se centran tanto en la calidad de lo que publican sino en el tirón que pueda tener. Mi lista de libros también aumenta y aumenta a un ritmo vertiginoso y da miedo pensar en todo lo que me he gastado. Quizá debería hacer como tú y comprar sólo aquello que me convenza del todo e ir tirando con todo lo que tengo pendiente.

          Bravo por la entrada.

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        5. :: Díaz de Tuesta, he visto tu libro en Amazon y tiene muy buena pinta. Además de unas críticas estupendas (críticas que se notan reales y objetivas, no de amigos y conocidos) No te arrepientas de haber autopublicado. Solo que es un trabajo duro el hacerlo, ya que necesitarás crear tu propia publicidad y eso es dificil.

          :: Muchas gracias Cris. Yo me negaba a no comprar y aún así cuando voy por ejemplo al súper no puedo evitar mirar los libros pero me he concienciado de que no puedo gastar más.

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