Divagaciones,

Stranger Things 📺 La segunda temporada llega con algunos «ajustes extraños»

septiembre 13, 2017


Stranger Things ha sido todo un descubrimiento para seriéfilos (no se si me he inventado esta palabra) de todo el mundo y en especial para los amantes de todo lo que tiene que ver con los 80´s.

La historia arranca el 6 de noviembre de 1983, en la ciudad de Hawkins, Indiana, cuando Will Byers, de 12 años de edad, tras pasar el día jugando con sus amigos a Dragones y Mazmorras, desaparece misteriosamente al regresar a casa. Su madre, Joyce, desesperada, comienza la búsqueda de Will, mientras el jefe de policía Hopper comienza a investigar por su cuenta. Poco después de la desaparición de Will, una misteriosa niña con extrañas habilidades aparece en una hamburguesería de la localidad. Pero, en el desarrollo de la investigación descubrirán que no solo tendrán que enfrentarse a una misteriosa organización del gobierno, sino a siniestras fuerzas que planean devorarlos a todos.

La serie, como veis, está ambientada a comienzos de la década de los ochenta y quienes han crecido en esos años dicen que es como volver a la infancia. La estética, la fotografía, todo está cuidado al detalle para crear ese efecto nostálgico, que desde mi punto de vista, forma gran parte del éxito de la serie. Porque un buen argumento y un gran reparto van acompañados en este caso de un montón de añoranza y ha enganchado a un público muy característico... los que se criaron viendo a Los Goonies, por ejemplo.

Precisamente, ese aire ochentero y esa estética es lo que en esta segunda temporada va a dar un giro de tuerca a todos los que quieran ver la serie, y es que a los hermanos Duffer, creadores de Stranger Things, se les ha ido un poco la olla y ahora resulta que si queremos ver en condiciones la segunda temporada (que se estrena el 27 de octubre) habrá que ajustar los televisores y desactivar las funciones que suavizan el movimiento (yo personalmente no tengo ni idea de qué es eso ni se donde está eso en el menú de mi televisión). Esto debe hacerse para que se aprecie bien la estética ochentera de la serie, y si no lo hacemos, explican sus directores, su cuidada producción parecerá rodada “con un iPhone”.
A mi esto me parece ridículo la verdad, es esa clase de acto llamativo al que cederemos como idiotas y que se pondrá de moda... sino, tiempo al tiempo. Acabaremos todos como imbéciles ajustando brillo, contraste, velocidad y hasta poniendo la tele del revés para ver según que programa.

¿Ajustaréis vuestros televisores último modelo para ver las "cosicas raras" como se veía en los ochenta? Venga va, no os quejéis, pensad que al menos ahora existe el mando a distancia...

2 comentarios:

  1. ¡Hola guapísima! AHí va, no conocía para nada este detalle, pero si veo que se ve bien en mi tele sin hacerle nada, así se va a quedar. La verdad es que sí es algo ridículo, es curioso, pero no le veo el sentido. Además, los vídeos con el IPhone se ven de maravilla, no pasaría nada JAJAJA

    ¡UN besote! <3

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    Respuestas
    1. Hola Sandra!

      Pues sí que es un poco tonto pero ya se sabe que cuando los creativos se inspiran... jeje
      Yo tampoco adaptaré nada, a ver que tal se ve.

      Besossss!!!

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